¿Por qué juegos de mesa?
La importancia del juego
De acuerdo a Ríos Quilez, M., experta en educación, el juego es una actividad espontánea, libre y voluntaria, cuya finalidad es el gozo y el placer. El juego permite que se genere un espacio de expresión y libertad que favorece el conocimiento de uno mismo y del otro, así como el sano desarrollo de la autoestima.
Siendo el placer el objetivo a cumplir, la finalidad de un juego empieza y termina con el juego mismo; por ello, durante éste se genera un sentido de motivación intrínseca a desafiar aquello que nos reta. El juego nos invita también a ser mejores, buscando así el crecimiento o desarrollo de algún área de nuestras vidas referente a la temática del mismo.
El juego además consta de elementos que contienen escenarios imaginarios con reglas, acuerdos y mecánicas de acción. Curiosamente, estos escenarios imaginarios reflejan problemáticas reales cotidianas, a esto se le llama Juego Simbólico. Las personas expuestas a estos escenarios imaginarios voluntariamente, pueden explorar de manera creativa formas más eficientes de resolver problemas, por lo que el juego nos prepara para la realidad.
La importancia del juego se ha focalizado al desarrollo infantil. Un abordaje del mismo es el modelo del desarrollo sociocultural del psicólogo Vygotsky (1995), que propone que el aprendizaje es un proceso de desarrollo que sólo se consolida a través de la interacción con otros por medio de experiencias significativas. Para que el aprendizaje sea eficiente, es necesaria la interacción social en la aplicación del mismo. Vygotsky sostiene que “El conocimiento que no proviene de la experiencia no es realmente un saber.” Vygotsky (1995).
Por ello, este autor reconoce que el juego es un excelente laboratorio social en el que el niño puede desarrollar las habilidades que más adelante le servirán para enfrentarse a la vida adulta: “Los mayores logros de un niño son posibles en el juego, logros que mañana se convertirán en su nivel básico de acción real.” Vigotsky (1995).
El juego entonces es una herramienta para el aprendizaje y el desarrollo, mismo que se da en dos grandes vertientes: la cogitiva y la social. En el aspecto cognitivo, Schaefer, C. (2011), afirma que en el juego se estimulan habilidades omo el pensamiento crítico y el divergente, la resolución de conflictos, procesos de memoria, atención, comprensión, planeación, abstracción, entre otras.
Por otra parte, al ser el juego un escenario social, es necesario interactuar con los otros y tener experiencias emocionales al triunfar o perder, generar acuerdos y resolver conflictos. Estas reglas permiten a la persona desarrollar habilidades como trabajo en equipo, liderazgo, comunicación, negociación, inteligencia emocional, tolerancia a la frustración, manejo del estrés y autorregulación emocional.
Torres (2002) afirma que las reglas afianzan ciertos valores como: “respeto, tolerancia grupal e intergrupal, responsabilidad, solidaridad, confianza en sí mismo, seguridad, amor al prójimo, fomenta el compañerismo para compartir ideas, conocimientos, inquietudes…” (Torres, 2002, pág. 118). Dichos valores tienen el fin de propiciar un ambiente ameno con límites bien establecidos, lo cual favorece la internalización de los contenidos de forma significativa y permanente en su uso y aplicación.
El juego ha cobrado un papel tan importante en la psicología, que incluso se ha institucionalizado la Terapia de Juego. Schaefer (2011) toma la definición de la Asociación para la Terapia de Juego (Association for Play Therapy): “un proceso interpersonal en que terapeutas capacitados utilizan los poderes terapéuticos del juego para ayudar a los clientes a prevenir o resolver dificultades psicosociales y a alcanzar un crecimiento y desarrollo óptimos.” (Association for Play Therapy, s.f.). Este autor considera 25 beneficios de esta práctica, de los cuáles destacamos los siguientes: autoexpresión y espontaneidad, enseñanza directa e indirecta, liberación o canalización positiva del estrés y de emociones, empatía, fortalecimiento de vínculos sociales, pensamiento crítico, seguridad y autocontrol frente a escenarios adversos, creatividad y desarrollo de habilidades sociales o “blandas”.
A pesar de que gran parte de la teoría de este modelo está basada en la actividad con niños, el autor también establece que “Sin importar la edad, el juego tiene muchos beneficios en la vida. Es divertido, educativo, creativo, alivia el estrés y fomenta las interacciones y la comunicación social positiva.” (Chaefer, 2011, pg. 4).
Con base en todo lo anterior, concluimos el juego como un espacio seguro e intrínsecamente motivador a través del cuál se pueden generar espacios de socialización sana, atender problemáticas complejas, así como practicar y desarrollar habilidades tanto psicosociales como cognitivas.
De juegos a juegos de mesa
Cuando hablamos de juegos de mesa, fácilmente podemos pensar en juegos clásicos como Ajedrez, Dominó, Damas Chinas o Turista Mundial / Monopoly. Sin embargo, desde hace algunos años se revolucionó este concepto con juegos como Catán o Carcassonne, implementando así una nueva generación de juegos de mesa. Estos juegos también fueron creciendo en popularidad con la apertura de cafés con servicio de alimentos y renta de juegos, convenciones de juegos de mesa y otros eventos sociales y culturales.
Los juegos de mesa de la nueva generación destacan por tener grados de complejidad mayor, así como bastante atractivo tanto a nivel visual y artístico como en sus mecánicas y reglas. Actualmente existe una diversidad impresionante por lo que podemos asegurar que existe un juego para cada persona.
Estos juegos se enfocan en enaltecer la temática o contexto de los mismos, lo que, como revisamos anteriormente, se convierte en Juego Simbólico. Por medio del mismo, y con una serie de temáticas y mecanismos interminable, podemos tener juegos que nos motivan a construir imperios en el medievo, conquistar islas como vikingos, enfrentar un apocalipsis zombie, administrar los recursos y tiempos de un restaurante, negociar diplomáticamente entre enemigos, comerciar, tomar decisiones y muchísimas opciones más. Todas estos escenarios que enfrentamos y las habilidades que desarrollamos para hacerlo, nos prepara complejamente para nuestras vidas.
La variedad de recursos, temas, ambientaciones, mecanismos y retos en estos juegos los convierte en medios perfectos para consolidar espacios en los que las personas pueden interactuar y vincularse de manera saludable, debido a la implementación de reglas de convivencia. A su vez, su representación simbólica de escenarios imaginarios y los requisitos necesarios para completarlos o ganarlos, los vuelven perfectos laboratorios para desarrollar habilidades tales como: trabajo de equipo, liderazgo, comunicación, inteligencia emocional, destrezas mentales, eficacia y eficiencia, resolución de problemas, entre otros.
Beneficios y Virtudes de los juegos de mesa
Además de las virtudes generales del juego que ya mencionamos, los juegos de mesa en concreto brindan beneficios específicos tales como:
- Afectivos: disminuyen el filtro afectivo, motivan y son divertidos. Esto propicia que las personas pueden relajarse, bajar sus barreras personales y desde ahí, vincular significativamente con el otro.
- Cognitivos: estimulan el pensamiento crítico y lateral, la resolución de conflictos, los procesos de memoria, la administración de recursos y los procesos de comunicación.
- De autogestión: por sus mecánicas mismas, se desarrollan las capacidades de organización personal, priorización, acción sobre presión, entre muchas otras.
- Dinámicos: permite la interacción entre jugadores, crear estrategias y alianzas. Construyen cohesión en grupo, fomentan la participación activa y promueven la competencia sana o la colaboración efectiva.
- Versatilidad: pueden seleccionarse según edad, intereses y nivel educativo de los participantes y se requiere preparación o conocimientos previos mínimos de los mismos para jugarse. Nosotros partimos de la máxima de que existe un juego para cada persona.
- Asequibilidad (económicos): plantean la necesidad de manejar diferentes recursos de economía así como de tiempo.
Habiendo abordado las virtudes generales del juego y la complejidad de los juegos de mesa de nueva generación, aunados al profundo amor que les tenemos, en El Capitán de los Juegos de Mesa podemos afirmar que son excelentes medios para lograr nuestros cometidos, con una propuesta innovadora pero eficiente y bien fundamentada:
- Aligerar el estrés laboral y cuidar la calidad de vida psicosocial de los colaboradores, promoviendo espacios de regulación emocional y socialización saludable.
- Integrar tangiblemente los grupos de trabajo con el fin de que se conviertan en equipos, promoviendo confianza, compañerismo y sentido comunitario.
- Elaborar un diagnóstico de desempeño de los miembros de dichos equipos con recomendaciones estratégicas para un óptimo rendimiento.
- Ejecutar capacitaciones para el desarrollo de habilidades tanto cognitivas como psicosociales para el trabajo.
Todo esto, a su vez, contribuye a cumplir requisitos propios de la Norma Oficial Mexicana 035, que previene a los trabajadores de ser expuestos a factores de riesgo psicosocial, para lo cuál contamos con un servicio específico de consultoría.
Sin más que agregar, esperamos hayan aprendido algo útil de la importancia del juego y las posibilidades infinitas de los juegos de mesa de nueva generación. Esperamos nos contacten para que vivan de primera mano estos beneficios con nuestra variedad de servicios y metodología única.
Ríos Quilez, M. El juego como estrategia de aprendizaje en la primera etapa de educación infantil. Universidad Internacional de la Rioja. Recuperado el 07/08/2023 en https://reunir.unir.net/bitstream/handle/123456789/1910/2013_01_31_TFM_ESTUDIO_DEL_TRABAJO.pdf?sequence=1&isAllowed=y#:~:text=Seg%C3%BAn%20Vigotsky%2C%20el%20juego%20no,continuamente%20zona%20de%20desarrollo%20pr%C3%B3ximo.
